Los mejores alimentos para la salud de la piel

alimentos para la salud de la piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano, así como el que más a menudo entra en contacto con factores externos que tienen un impacto nocivo en nuestra salud: contaminación, temperaturas extremas, jabones fuertes, productos químicos, viento o sol. A pesar de esto, tendemos a no darle la atención y el cuidado que se merece.

Por otro lado, no importa cuán elaborada sea tu rutina diaria de cuidado de la piel, su apariencia clara, saludable y radiante en realidad comienza desde el interior. Son muchos los estudios que demuestran que una dieta equilibrada también conduce a una piel más sana, además de hacerte sentir muy bien.

Así, además de la crema facial que utilices, presta atención a tu dieta y agrégale alimentos ricos en nutrientes específicos, que ayudan a proteger, curar e hidratar tu piel a nivel celular. Entre ellos, un lugar superior lo ocupan los antioxidantes.

Los antioxidantes son sustancias que fortalecen las células y las hacen más resistentes en la lucha contra los radicales libres u otros factores que aumentan el proceso de envejecimiento. Los radicales libres son generados por nuestro cuerpo cuando produce energía.

A veces, ciertos factores tóxicos con los que entramos en contacto, como el alcohol, la contaminación o el tabaquismo, pueden desencadenar la producción de radicales. Lo mismo sucede cuando estás bajo mucho estrés o tienes emociones negativas constantes. El cuerpo humano no produce antioxidantes, por lo que debemos integrarlos con los alimentos.

Entonces, desde mantenerse hidratado y minimizar las arrugas finas hasta deshacerse de los incómodos brotes relacionados con la edad, el secreto para una piel más joven puede estar en tu refrigerador.

Conoce, a continuación, cuáles son los mejores alimentos para la salud de la piel:

los mejores alimentos para la salud de la piel

Pimientos morrones: son ricos en vitamina C, vitamina B6 y fibra dietética. La vitamina C interviene en la producción de colágeno y elastina, proteínas que dan estructura y elasticidad a la piel. La fibra dietética asegura la rápida eliminación de residuos del intestino, evitando así la formación de compuestos que podrían afectar negativamente a la salud de la piel y por ende a la piel. La vitamina B6 reduce el nivel de sebo (aceite) en la dermis, siendo beneficiosa para prevenir el acné.

Aceite de coco: es rico en grasas con efecto emoliente y calmante sobre la piel y por su efecto antiséptico ayuda en la lucha contra el acné.

Espinaca: Las hojas de espinaca son ricas en luteína, vitamina E, vitamina A, vitamina C y otros antioxidantes. La luteína, junto con el fitocomplejo antioxidante, contribuye al desarrollo normal y la restauración del tono celular saludable de la piel.

Semillas y frutos secos: son excelentes para tu piel, ya que son ricos en nutrientes como el selenio, zinc y vitamina E, que ayudan a repararla. El selenio (de nueces y semillas de girasol) estabiliza los radicales libres que contribuyen al estrés oxidativo, reduciendo así la inflamación celular y devolviendo la elasticidad de la piel.

Pipas de calabaza: considerada un superalimento para la dermis, debido a la alta concentración de zinc, ayuda a regular la actividad de las glándulas sebáceas y cicatrizar heridas. Los niveles bajos de zinc también están asociados con el acné. Las almendras, anacardos y avellanas, a través de la vitamina E, aseguran una regeneración beneficiosa de las células epidérmicas.

Zanahorias: además de que verás mejor, también tendrás una piel más sana debido al alto contenido de betacaroteno de las zanahorias que es convertido por el organismo en vitamina A. Desempeña un papel importante en la producción de colágeno celular, que ayuda a curar la piel dañada.

Brócoli: aporta un complejo de nutrientes con efecto antioxidante y antiinflamatorio sobre la piel.

Aguacate: es rico en grasas saludables que mantienen la piel radiante e hidratada.

Tomates: también considerados la fuente de la juventud para la piel, son ricos en licopeno antioxidante que el organismo utiliza para combatir la acción negativa de los rayos UV. Además, son una fuente importante de vitamina C, reconocida como super antioxidante.

Las uvas y las bayas: contienen antioxidantes como el resveratrol y la vitamina C, que ralentizan el proceso de envejecimiento de la piel.

Soja: Los fitoestrógenos son sustancias químicas naturales que se encuentran en los alimentos vegetales y tienen una estructura similar al estrógeno femenino. Se ha encontrado que los fitoestrógenos presentes en la soja (en forma de isoflavonas) y las semillas de lino (como lignanos) ayudan a mantener el equilibrio de las hormonas endógenas y por lo tanto el aspecto joven y vigoroso de la piel.

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